Los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El desarrollo sostenible no es una cuestión estrictamente ambiental. Es cierto que la idea surgió ante la alarma de los científicos que denunciaron el grave daño que podía provocar el deterioro del medio ambiente o la amenaza de un cambio climático, pero lograr un modelo de desarrollo económico, social y humano capaz de ser sostenible en el tiempo implica a muchos actores de muchos y muy diferentes ámbitos.

Las Naciones Unidas tomaron cartas en este asunto. En 1987, a raíz del Informe Bruntland, el desarrollo sostenible entró a formar parte del lenguaje político internacional. Siguieron negociaciones, cumbres y acuerdos internacionales y una larga lucha social y diplomática por situar la necesidad del desarrollo sostenible en la primera línea de la agenda pública. 

En 2012 comenzó a gestarse la llamada Agenda 2030. Participaron en la ronda de consultas más de mil expertos de primer nivel, de todo el mundo, cada uno en su especialidad. Los técnicos consultados y las Naciones Unidas partieron de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que cubrían el período 2000-2015. Esta vez los objetivos eran más ambiciosos. 

La Agenda 2030 busca conseguir no la mitigación, sino la erradicación de la pobreza y lo hace desde una perspectiva claramente sostenible. Propone 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que se evaluarán con 169 metas que se pretenden alcanzar con su aplicación. Es significativo el peso tan importante de los parámetros ambientales: la lucha contra el cambio climático, la gestión de los recursos naturales, la protección de los ecosistemas, etc. Estos parámetros acotan los modelos de desarrollo y crecimiento económico que, a su vez, tienen que ponerse al servicio del bienestar y la calidad de vida de las personas, tanto social y cultural como económica.

Toda la Agenda 2030 gira alrededor de las llamadas 5 P, cinco ejes que marcan a fuego el objetivo final de cualquier modelo de desarrollo sostenible. Son el Planeta (Planet, en inglés), las Personas (People), la Prosperidad (Prosperity), la Paz (Peace) y las Alianzas (en inglés, Partnership). Cualquier medida que quiera llevarse a cabo para garantizar un futuro sostenible tendrá que evaluar si cumple con estas 5 P. Es decir, si ayudará a reducir el impacto ambiental sobre el planeta y sus recursos, si servirá para mejorar la vida de las personas y su nivel de vida, si servirá para asentar la paz y si contará con la complicidad y el apoyo de todos los actores implicados.

Tres años después de iniciados los trabajos, se celebró la Cumbre del Desarrollo Sostenible en Nueva York, en septiembre de 2015. Más de 150 jefes de estado y de gobierno aprobaron la Agenda 2030 y se comprometieron con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de aplicación universal, que comprometen a los firmantes de la agenda desde el 1 de enero de 2016. En palabras de su manifiesto, los estados que acordaron seguir el programa de la Agenda 2030 se comprometieron a adoptar medidas que promueven la prosperidad al tiempo que protegen el planeta. Urge acabar con la pobreza al tiempo que se lucha contra el cambio climático y se protege el medio natural; todo ello de tal manera que seamos capaces de favorecer el crecimiento económico y mejorar la educación, la salud, la protección social o las oportunidades de empleo de millones y millones de personas, tanto de los países más desarrollados como de los países con menos recursos.

Es cierto que los ODS no son jurídicamente obligatorios, pero los gobiernos que se adhieren a ellos voluntariamente y se comprometen a alcanzarlos no solo establecerán estrategias para conseguir asumir tales objetivos, sino que también evaluarán los resultados de sus políticas sostenibles, para poder medir su éxito y eficiencia y poner su experiencia en común con la comunidad internacional. Por eso es tan importante hablar de alianzas entre gobiernos, instituciones y sociedad civil, por eso se enfatizan las 5 P, porque el desarrollo sostenible implica cambios estructurales y funcionales en nuestra sociedad y nuestro modo de vida. 

A juicio de los promotores de esta iniciativa, algunos de los ODS tienen una singular importancia y las Naciones Unidas promueven campañas específicas para señalarlos. Son cuatro las principales campañas: la del clima (objetivo 13), la del género (objetivo 5), la del agua, que inaugura en 2019 el Decenio de Acción para el Agua (objetivo 6) y la de la juventud, que va más allá de la educación (objetivo 4), puesto que son las generaciones futuras las que tendrán que liderar la revolución de la sostenibilidad en el futuro y de ellas dependerá el éxito de todo el programa.

Esta breve aproximación a la Agenda 2030 se completa con el compromiso público de algunas empresas e instituciones para cumplir los ODS, en la medida que les sea posible. Es decir, el compromiso va más allá de un acuerdo gubernamental, y busca el concurso de la empresa y la sociedad civil, en todas sus formas y en todo el mundo. Porque, como ya se ha dicho, es preciso que la iniciativa sea colectiva y que todos los agentes implicados en conseguir estos objetivos colaboren entre sí.

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Tot i que el temporal "gloria" ja ha passat a @sorea seguim treballant en 13 serveis amb afectació en la qualitat de l'aigua i en la valoració de danys a... les instal·lacions, molt importants. El canvi climàtic té un alt cost econòmic i social, que ningú ho dubti! @objectiusODS2030